by Taller A

Muchachxs, como sabemos, desde hace varios años las marcas promocionan sus productos o servicios a través de personas que se denominan influenciadores. Este tipo de práctica cada vez toma más fuerza y, aunque no cuenta con una regulación o ley especial para establecer qué se puede y qué no se puede hacer, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) creó una “Guía de buenas prácticas” en la que incluyen normas y conductas que tanto las marcas (anunciantes) como los influenciadores deben tener en cuenta a la hora de materializar sus acuerdos comerciales.

En este Taller queremos compartir con ustedes los puntos más importantes.

La guía comienza con un estudio y revisión de varios países que han implementado normas para regular las relaciones entre influenciador y anunciante y, a su vez, normas de protección al consumidor, como lo han sido Chile, Estados Unidos, Holanda, entre otros.

Luego, la SIC ha establecido (con base en lo estudiado y lo revisado en diferentes países), junto con las normas de protección al consumidor las siguientes recomendaciones:

Para el Influenciador:

  1. Señalar que su contenido (el que está mostrando) se deriva de una relación comercial con la marca.
  2. Solicitarle a la marca todos los parámetros que debe seguir (recomendaciones, indicaciones o contraindicaciones) para informarlo a sus seguidores.
  3.  No realizar publicaciones cuando el anunciante le sugiera ocultar la naturaleza del mensaje.
  4. Abstenerse de realizar publicaciones cuando se le solicite pasar un mensaje como “natural” o espontáneo.

Para el anunciante (la marca):

  1. Cumplir con las normas del Estatuto del Consumidor.
  2. Identificar como “publicitario” aquellos contenidos que tengan la intención de influir en las decisiones de consumo.
  3. Informar al consumidor la relación comercial entre éste y el influenciador.
  4. Dar instrucciones claras a los influenciadores para la comunicación.
  5. Apoyar la difusión.
  6. Revisar periódicamente la difusión y los comentarios.

Conclusiones básicas:

  1. Hay que realizar acuerdos entre la marca y el influenciador.
  2. Hay que conocer y aplicar las normas sobre el deber de información hacia el consumidor final.
  3. Realizar las publicaciones con las recomendaciones mencionadas.
  4. Cumplir con el Estatuto del Consumidor.

Muchachxs, no queremos que ni como marcas ni como influenciadores tengan inconvenientes y mucho menos, sanciones, así que si tienen dudas o preguntas nos cuentan y nos tomamos un café. 



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